Queso de cabra en formato mini con mango, que se vende en cajas de 6 unidades de unos 80 g cada una, es decir, unos 480 g por caja. Es una pieza individual que se puede servir entera, lo que facilita la porción en mostrador y en el servicio de mesa. En hostelería encaja en tablas de quesos, entrantes y ensaladas templadas, donde el contraste entre el queso de cabra y la fruta suele funcionar bien. En tienda sirve como producto de picoteo y de regalo, con fácil reposición por unidades. Conviene consultar la etiqueta del fabricante para conocer ingredientes, alérgenos, conservación y vida útil antes de su venta.
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